Copas menstruales vs. tampones: ¿Cuál comprar?

¿No estás segura de lo que es una copa menstrual o de cómo funciona? No eres la única. Aunque las copas menstruales existen desde principios de la década de 1930, sólo en los últimos años se han convertido en una opción más popular para las mujeres. Fabricada con caucho o silicona hipoalergénica, la copa menstrual se introduce en la vagina durante el periodo para recoger el líquido. La frecuencia con la que hay que vaciar o sustituir la copa menstrual depende del tamaño de la copa y del flujo menstrual, pero la copa puede contener hasta tres veces más líquido que un tampón normal.

¿A qué se debe esta reciente popularidad? Hay varios factores que pueden contribuir a esta tendencia, entre ellos

Costo

La mujer media gasta entre 50 y 150 euros al año en tampones o compresas, dependiendo de la duración, la cantidad y la regularidad de sus períodos. Por término medio, una copa menstrual cuesta entre 20 y 40 dólares y puede durar entre seis meses y 10 años. Dependiendo de la marca de la copa que se elija y de la frecuencia con la que haya que sustituirla, esto puede suponer un importante ahorro económico.

Durabilidad

La copa menstrual intimina puede usarse hasta 12 horas antes de tener que retirarla, limpiarla y volver a colocarla. Normalmente, los tampones o las compresas deben cambiarse cada cuatro o seis horas. La copa permite disponer de más tiempo antes de los cambios, especialmente en los días de poca actividad. Además, evita la necesidad de llevar compresas o tampones de más, algo que a muchas mujeres les resulta pesado e incluso embarazoso. La copa menstrual puede incluso introducirse en torno a la fecha prevista de la menstruación, para evitar las pérdidas del primer día.

Sin productos químicos

Aunque la FDA no exige que los tampones y las compresas incluyan una lista de ingredientes en el envase, a muchas mujeres les preocupan los informes sobre tampones que contienen algodón blanqueado, fibras de rayón/viscosa y dioxina. Aunque es poco frecuente, el síndrome de shock tóxico se asocia desde hace tiempo a los tampones. La copa menstrual está hecha de silicona flexible e hipoalergénica, lo que alivia la preocupación de que queden fibras o sustancias químicas en la vagina. La mayoría de las empresas de copas menstruales informan de que se forma un sello de succión entre la vagina y la copa, alegando una disminución del riesgo de bacterias, aunque esta afirmación no se ha demostrado científicamente.

Respetuoso con el medio ambiente

La gente suele atribuir a los pañales desechables la causa de que los vertederos se llenen, pero los tampones y las compresas también se acumulan en los vertederos. Un artículo del Huffington Post estima que se utilizan 9.120 tampones a lo largo de la vida de una mujer. La copa menstrual es reutilizable y reduce considerablemente el impacto en el medio ambiente.

No hay restricciones de edad

Una mujer de cualquier edad puede utilizar una copa, haya tenido o no un hijo. La mayoría de las copas vienen en diferentes tamaños, con tablas de tallas en la página web del fabricante.

¿Hay algún inconveniente?

Las mujeres pueden encontrar que el vaciado de la copa puede ser sucio, especialmente si se cambia la copa en un baño público. Es preferible enjuagar la copa después de retirarla, lo que puede ser difícil en un baño público grande. La copa puede no ajustarse a todas las mujeres, especialmente si el útero es bajo o anormal. Además, la copa menstrual requiere cierto mantenimiento. Hay que esterilizarla entre periodos, de forma similar a como se esteriliza un biberón entre tomas. A algunas mujeres esto les puede parecer engorroso e incómodo.

En general, la copa menstrual parece ser una opción segura para las mujeres durante su periodo. Las preferencias individuales pueden variar, pero si tienes dudas o preguntas, coméntalas con tu médico.

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